2. Vida hecha.
Un hormigueo recorre mi estómago. Cuando le puse la frase de: “cuando quieras tomamos un café” no era una propuesta, era más bien “cuando quieras nos ponemos al día” o la forma de saber si tenía la opción de poder seguir sabiendo de él ¡¡a través de un mail!! ¿Tenía que contestar, no? Pero vamos a ver, ¿qué tiene de malo ir a tomar un café con él?…¡¡que no me ha pedido matrimonio!! Pero claro si se supiera que aunque (yo) tenga pareja, me siento atraída por él…no sería tan normal. Lo que no sé es si él tiene pareja…Contestemos:
“Querido Ángel: [qué cursi queda eso de “querido” pienso]
Me alegra comprobar que conservas el mismo email de antes. Probé y mira, ¡he tenido suerte! Efectivamente sigo pidiendo la leche del tiempo aunque sea pleno invierno. Eso sí, no te niego que a veces, del frío que hace lo he pedido sin especificar cómo quería la leche y lo he utilizado para calentarme las manos con el calor de la taza, abrazándola…
Tenemos que ponernos al día, es verdad que han pasado unos cuantos años. ¿Cuántos, 15? Madre mía, ¡no me lo puedo creer! A estas alturas ya tenemos la vida “hecha”.
¿Cómo de hecha tienes tu vida?
Un beso: Anel”
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