En la peluquería muchas veces nos enteramos de muchas cosas, ya que las mujeres somos así de cotillas. Eso no quiere decir que ellos no lo sean, pero sí, las mujeres creo que nos llevamos la palma. Tengo a una ayudanta que se dedica sobre todo a la estética. Sus clientas pasan más tiempo quietas (para maquillarlas, para hacerles las uñas, para hacerle las cejas) así que no les queda más remedio que escucharla, pues habla mucho. Tanto que a una de las clientas le ha contado que he localizado a un antiguo amor! No quiero que pregone por ahí ese pequeño secreto que solo a ella le he confiado. Por un lado no estoy haciendo nada malo, solo estamos estableciendo un pequeño contacto. Pero no puedo evitar sentirme mal porque es guapísimo y me siento atraída por él. Imaginar que mi marido estuviera “entablando contacto” con alguna ex suya y que además fuera un bomboncito con “todo” bien puesto…me moriría de celos!
Anoche, me fui más tarde a dormir. Me quedé mirando mi serie favorita sola en el sofá. Pero algo me llamó para que encendiera el ordenador y me metiera de cabeza en mi bandeja de entrada. Y allí estaba él. Verano del 2009, el año pasado. Solo ha pasado un año desde esa foto, así que no habrá cambiado mucho. Pero qué va a cambiar, ¡¡si está igual de guapo que cuando fuimos novietes!! Si ya el recuerdo de su belleza me revoloteaba, ahora que veo que es real, no sé qué voy a hacer…
No hay comentarios:
Publicar un comentario